martes, 16 de marzo de 2010

POSTALES MERIDEÑAS

Decido irme a las montañas.
José Barroeta


TELEFÉRICO

Subir al cielo en compañía,
¡loado sea Dios, qué alegría!


PICO ESPEJO

Ron caliente
y resplandores fríos.


PÁRAMO LA CULATA

Luz de los Andes,
el torrente en danza.


VASCO SZINETAR, FUNAMBULISTA


Encaramado al suelo
tienta a las estrellas.


EL VALLECITO

El gavilán sobrevuela los cerros.
Ésa es la mejor perspectiva.

5 comentarios:

hugo dijo...

Hola Carlos:

Muy buenos los cinco poemas, pero me quedo con ese funanbulista "encaramado al suelo" y con la "perspectiva" del gavilán. Ambos hacen del equilibrio -uno sobre la cuerda y el otro sosteniéndose sobre las corrientes térmicas- una definición de su existencia. El equilibrio, esa cosa que siempre ha tenido pinta de quimera -o de tipos insoportables-

Ahora bien, releídos los cinco poemas hay en todos un rasgo común: lo aéreo -incluso en esos "resplandores fríos" del Pico Espejo-. Son estas unas postales que te obligan a elevar la vista al cielo y no para "loar a Dios", precisamente (jejeej).

un saludo,
hugo

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Me alegra ver que sigues activo aquí también, ya sabes que disfrutar de ti y de tus versos nos es necesario.

Besotes
Marian

Carlos Vitale dijo...

Caro Hugo:
Como siempre, eres demasiado amable conmigo, pero, como siempre, se agradece tu amabilidad. Un fuerte abrazo
Carlos

Marianissima:
Mis versos y yo necesitamos lectoras como tú. Besotes
Carlos

federicafernadezz dijo...

Como un cogin de plumas
del niño roto
la nieve varre el suelo
y yo toso.
Federicia

Carlos Vitale dijo...

Chasgracias
Carlos