sábado, 27 de marzo de 2010

PRIMAVERA ESTONIA

El cielo es de un azul inusitado
en esta primavera estonia.
Jüri Talvet


1

Demasiada superficie.
Paz de la llanura.
Rencor de los volcanes sepultados.


2

¿Charcas, pantanos?
Agua que conoce su labor.


3

Apilas la leña.
A su calor confías
familia y hogar.


4

Triángulo de aves.
Dos se desprenden, ligeras.
Coloquios privados,
vuelos privados.


5

La floresta, eso sí, y los ríos,
que no falten los ríos,
las casitas de cuento,
la cigüeña en su nido,
y yo, sentado y en marcha.


14 comentarios:

Marian Raméntol Serratosa dijo...

Tu maestría para concentrar en tan poco espacio las palabras únicas y precisas, es absoluta, mi querido Carlos.

Besísimos
Marian

Carlos Vitale dijo...

Maestría la tuya, para concentrar tanto afecto en tan poco espacio.
Besotes
Carlos

Antonio Tello dijo...

Ya te puedes imaginar que coincido con Marian. Es un placer mirar las cosas, el paisaje, la vida con tu mirada esencial. Abrazos

Carlos Vitale dijo...

En lo que coincides con Marian es en que tengo unos amigos que no me merezco.
Un fuerte abrazo
Carlos

hugo dijo...

Hola Carlos:

desde el sábado, cada vez que abro tu blog y leo los poemas de esta Primavera Estonia tengo la sensación de que hay algo que se me escapa.

¡claro!¡pedazo de torpe! me digo hoy, es que Carlos está planteando estos poemas como cinco chispazos sobre el espacio o, mejor dicho, desde un espacio -el de Estonia- desconocido o quizá, tan sólo sospechado, la palabra adquiere el valor de extender y aproximar esta primavera que es estonia, pero que es, también, cualquier otra primavera.

¿pero sólo del espacio viven estos cinco poemas? no, el último verso del último poema vuelve a pillarme con el paso cambiado (o en "orsay"...), porque es el que acaba por meter la única pauta temporal que dejará todo mucho más claro.

caro Carlos, perdona este comentario extenso y casi en voz alta (tampoco puedo hacerte ningún propósito de enmienda).

salut,

hugo

Carlos Vitale dijo...

Mi caro Hugo:
Lamento haberte desorientado con mis brevedades estonias. Es verdad, también yo creo, sólo creo, que el último verso es la llave de todo. Pienso que al llegar a este último verso el poema cobra todo su sentido. Pero, ya ves, creo, pienso, tampoco yo pondría la mano en el fuego. Esa ambigüedad es a veces la gracia de los poemas, como decía un profesor mío, hace muchos años, la poesía es "inefable". Y aquí ando yo, todavía intentando entender qué quería decir con eso. Un fuerte abrazo
Carlos

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Carlos capta, en esos chispazos, varias sensaciones de su brevísima estancia en Estonia. Unas sensaciones que responden muy bien a lo que puede captar el viajero que visita y cruza por primera vez el país. Así condensa él los paisajes de aquellas tierras bálticas y, sin duda, el último verso lo devuelve a la realidad de lo que parece haber sido un sueño.

Anónimo dijo...

¡enhorabuena por el blog!

Anónimo dijo...

enhorabuena por el blog!

Carlos Vitale dijo...

Caro Albert:
Gracias por tus palabras, que aprecio en lo que valen, viniendo de ti, un experto en poesía y amante de Estonia. O amante de la poesía y experto en Estonia. La verdad es que, como sabes, aunque mi visita fue breve, el país me impactó enormemente.
Que Dios (o el demonio, a elección) te bendiga.
Un fuerte abrazo
Carlos

Anómimo:
Espero verte muchas veces por aquí. Un cordial saludo
Carlos

Emilia Deffis dijo...

Gracias, Carlos. La primavera aquí también se pasea en lo alto por las uves con alas.
Tu primavera estonia respira.

Carlos Vitale dijo...

Tus ojos son el aire que hace respirar mi "Primavera estonia".
Un beso grande
Carlos

Claudia Souza dijo...

Paso por aqui siempre. Veo luz, y me quedo. En silencio, claro, pero respiro y siento, y contemplo. Así que ya lo sabes, desde la penumbra te leo.
Abrazo.

Carlos Vitale dijo...

Querida Claudia:
Es un placer saber que estás dando vueltas por aquí, es una manera de viajar de la mano, no importa si con luz o sombra.
Un beso