miércoles 1 de junio de 2011

SPIGNO

Las estrellas
velan
el sueño
de la encina
de Spigno.

Tranquila,
duerme.

Al despertar,
dará forma
de sombra
a las palabras.

4 comentarios:

Albert Lázaro-Tinaut dijo...

Hermoso poema, querido Carlos, surgido de las profundidades de la memoria. (Y un bonito homenaje a las gentes de Spigno, que tanto sufrieron al final de la guerra.)
Lo guardo entre mis preferidos de tus múltiples cosechas.

Carlos Vitale dijo...

Infinitas gracias por tus palabras, caro Albert. No sabes cuánto me alegra saber que estás del otro lado. En efecto, toda esa zona (Cassino y alrededores, en sentido amplio) lo pasó muy mal durante la guerra. De más está decir que es una región que amo profundamente. Un fuerte abrazo

Iván dijo...

Quizá nuestra forma también sea la de esa sombra. Gracias por el bello y sobrio poemas, estricto y justo, sin alardes, tantas veces innecesarios. Un saludo.

Carlos Vitale dijo...

Eres muy amable, de verdad. Esa es la lucha diaria de la escritura, ni pasarse ni quedarse corto. Como la vida misma.
Un fuerte abrazo