Hola Carlos: aunque sigo llegando tarde, creo llegar a tiempo.
no sé si lo que ocurre es lo peor o lo mejor, cada uno con su puesta en valor y los dioses en todas las palabras, lo importante siempre es que lo que ocurre está AHÍ. Interroga, y te busca las cosquillas y hasta las malas pulgas y al final decides, tal la gradación que planteas en tu poema: se vive y se revive, se calla y se olvida o simplemente se decide por el silencio.
interesante esta forma "trinitaria" de presentar la relación de la memoria con el tiempo y la existencia. siempre lo que ocurre sucede, pero es la memoria -jlb la llamabba "esa suerte de cuarta dimensión"- la que al final pasa las cuentas y los saldos.
andar por su poesía, caro Carlos, siempre significa una aventura para el espíritu,
Aquí estoy, caro Hugo, tarde pero seguro. Gracias por tus reflexiones, que, como siempre, superan en interés mis propios textos. En fin, qué puedo decirte, a veces la buena memoria es una condena. Pero olvidar no es fácil. Un fuerte abrazo
Carlos Vitale nació en 1953 en Buenos Aires (Argentina). Es Licenciado en Filología hispánica y Filología italiana. Entre otros libros, ha publicado "Unidad de lugar" (Editorial Candaya, Barcelona, 2004) y "Descortesía del suicida" (Editorial Candaya, Barcelona, 2008). Asimismo ha traducido numerosos libros de poetas italianos y catalanes: Dino Campana (Premio de Traducción “Ultimo Novecento”, 1986), Eugenio Montale (Premio de Traducción “Ángel Crespo”, 2006), Giuseppe Ungaretti, Gerardo Vacana, Sergio Corazzini (Premio de Traducción del Ministerio Italiano de Relaciones Exteriores, 2003), Amerigo Iannacone, Umberto Saba (Premio de Traducción “Val di Comino”, 2004), Giuseppe Napolitano, Sandro Penna, Emilio Paolo Taormina, Antoni Clapés, Joan Brossa, Josep-Ramon Bach, etc. Ha participado en festivales, lecturas y encuentros de poesía en Argentina, España, Venezuela, Armenia, Italia, Suiza, Rumania, Estonia, Grecia y Francia. Reside en Barcelona desde 1981.
6 comentarios:
Lo peor es que ocurre ("eppur succede").
Un abrazo.
¡Ay! ¡Eso no tiene remedio, caro mio!
Abrazos
O sea como si no hubiese ocurrido.
Pero hay cosas que no ocurren y no puedes olvidarlas.
Más que del suceso en sí, cuestión de intensidad.
Un abrazo.
Es verdad, es como una nostalgia de algo no ocurrido y que hubieras querido intensamente que ocurriera.
Un fuerte abrazo
Hola Carlos:
aunque sigo llegando tarde, creo llegar a tiempo.
no sé si lo que ocurre es lo peor o lo mejor, cada uno con su puesta en valor y los dioses en todas las palabras, lo importante siempre es que lo que ocurre está AHÍ. Interroga, y te busca las cosquillas y hasta las malas pulgas y al final decides, tal la gradación que planteas en tu poema: se vive y se revive, se calla y se olvida o simplemente se decide por el silencio.
interesante esta forma "trinitaria" de presentar la relación de la memoria con el tiempo y la existencia. siempre lo que ocurre sucede, pero es la memoria -jlb la llamabba "esa suerte de cuarta dimensión"- la que al final pasa las cuentas y los saldos.
andar por su poesía, caro Carlos, siempre significa una aventura para el espíritu,
salut,
ungranabrazo
hugo
Aquí estoy, caro Hugo, tarde pero seguro. Gracias por tus reflexiones, que, como siempre, superan en interés mis propios textos. En fin, qué puedo decirte, a veces la buena memoria es una condena. Pero olvidar no es fácil. Un fuerte abrazo
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