jueves, 31 de mayo de 2012

ASEDIOS

El corazón atento
al pulso de la noche
ardía.

Temor de la inocencia
en esta hora.

2 comentarios:

egolastra dijo...

Somos inconscientes de nuestra vulnerabilidad hasta que la noche la hace brillar con fuerza.

Siempre certero Carlos. Saludos.

Carlos Vitale dijo...

Y tú siempre tan amable.
Un fuerte abrazo