jueves, 14 de agosto de 2014



                 LA PUERTA CONDENADA

De niño, en el barrio, se relataba la aventura de un vecino que había sobrevivido a un naufragio flotando durante una semana sobre una puerta. Desconozco quién era e incluso si la peripecia acaeció de verdad, pero no dejo de meditar en ese hombre, azul y agua, negro y agua, asido a una puerta por la que no es posible huir. 


1 comentario:

A. Elisa Lattke Valencia dijo...

Muy interesante por lo reflexivo del tema. Realmente me ha gustado.

Mis felicitaciones.